Colaboradores

Jaime Navas Ribas ha inventado y patentado la tecnología disruptiva capaz de recoger la energía eólica de ráfagas de 400km/h, 5 veces más eficiente que los aerogeneradores convencionales con viento de 90km/h, 25 veces más eficiente con ráfagas de 140km/h. Energía que necesitamos para generar electricidad verde, electricidad verde que se necesita para fabricar e inundar el mercado de hidrógeno verde y amoniaco verde. Me adelanto a los que pensáis que el hidrógeno es complicado almacenar y transportar, os adelanto que el hidrógeno se puede transformar en amoniaco, el amoniaco se puede transportar y almacenar durante años perfectamente. El amoniaco se puede transformar en hidrógeno y el hidrógeno en electricidad con la pila de hidrógeno, el hidrógeno verde y amoniaco verde no contienen carbono lo que lo hacen perfectos como combustibles.
Jaime Navas Ribas, inventor con mucha imaginación que se ha pasado toda la vida rodeado de motores, máquinas, vehículos, etc. Tenemos tres sistemas para impulsar con hidrógeno todo tipo de vehículos pesados:

-Vehículo de combustión de hidrógeno: Este sistema es perfecto como plan de choque. Los vehículos pesados que están en circulación con unas pequeñas mejoras pueden adaptarse al hidrógeno perfectamente.

-EREV: Vehículo Eléctrico de Rango Extendido: Es un vehículo completamente eléctrico, con freno regenerativo y sin embrague. Con este sistema la contaminación química por ferodo al medio ambiente es mínima. Este sistema es perfecto para aprovechar la inercia del vehículo y cargar las baterías con la frenada. El hidrógeno siempre será más costoso que la electricidad, una buena razón para que el motor de combustión de hidrógeno de este sistema sólo se ponga en marcha si las baterías cargadas en origen se agotan. El vehículo de la imagen es de gas natural, el hidrógeno actúa de la misma manera.


-Pila de combustible de hidrógeno: Este es el mejor y menos contaminante de estos tres sistemas, también el más costoso, esta tecnología utiliza platino en los catalizadores.

Si estos tres sistemas repostan con amoniaco y el mismo vehículo transforma el amoniaco en hidrógeno calentando el amoniaco a 600ºC sería perfecto, la autonomía aumentaría considerablemente, no sería necesario repostar el hidrógeno a 700 bares.

Con estos tres sistemas podemos luchar contra las cinco crisis que ya tenemos encima y los expertos lo saben. El problema lo tenemos con el hidrógeno que no abunda.

Cualquier sistema que nos pueda proporcionar e inundar el mercado del tan ansiado hidrógeno verde debería de ser bienvenido.


El color del hidrógeno nos dice como se ha obtenido, y cabe resaltar que el hidrógeno verde es el más puro de todos.

El sentido común es el menos común de los sentidos.

Cuando nuestros seres queridos o nosotros mismos tenemos un problema de salud ¿Acudimos a la ciencia de la salud o a los curanderos? El sentido común nos dice sin dudarlo acudir a la ciencia. ¿Entonces por qué no escuchamos a la ciencia cuando súplica que dejemos de quemar combustibles fósiles de inmediato por nuestra propia supervivencia? Tristemente el sentido común es el menos común de los sentidos.
La solución más realista para no acabar colapsando por exceso o defecto de los combustibles fósiles es inundar el mercado de hidrógeno verde.

PDF: Dossier Proyecto GELVE

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