Aprovechando la fuerza del viento: La historia de GELVE

La chispa de una idea:

¿Quién no ha experimentado alguna vez la fuerza del viento?

Un paraguas que se voltea, una puerta que se cierra con un golpe o la propia sensación en nuestro cuerpo. Esta fue la experiencia que motivó a un inventor a crear una solución innovadora para aprovechar la energía eólica.

 

Un reto, una oportunidad

El viento, aunque poderoso, es inestable y su intensidad varía constantemente. Si soplara con una intensidad constante, se podría utilizar un multiplicador de velocidades similar al de las centrales hidroeléctricas. 

Sin embargo, para capturar toda la energía eólica disponible, se necesitaba un cambio de velocidades rápido y eficiente.

La solución: Un cambio de velocidades ultrarrápido

Aereogenerador GELVE: Un sistema versátil

El Aerogenerador GELVE, patentado con el número P201200959, fue diseñado inicialmente para su uso en centrales de bombeo inverso. En este sistema, el cambio de velocidades ultrarrápido aumenta las revoluciones por minuto (rpm) del eje final cuando el viento es fuerte, lo que permite bombear más agua al estanque superior. Las palas del aerogenerador giran siempre entre 40 y 70 rpm, asegurando un funcionamiento eficiente. 

Evolución hacia el almacenamiento de energía

La segunda patente, P201600253, incorporó un compresor de alta presión para almacenar la energía generada. El objetivo seguía siendo el mismo: capturar toda la energía eólica disponible. Sin embargo, ahora era necesario considerar la carga del sistema, ya que a medida que el compresor aumenta la presión en los calderines, se requiere más fuerza para comprimir el aire.

Un sistema mecatrónico para un control preciso

Para abordar este desafío, se integró un sistema mecatrónico que controla la velocidad de rotación de las palas del aerogenerador. Si el viento aumenta su intensidad y las palas giran más rápido, el sistema ajusta las velocidades para mantener la rotación entre 40 y 70 rpm. De esta manera, se asegura un funcionamiento óptimo sin importar las variaciones del viento.

Mayor eficiencia y versatilidad

El cambio de velocidades ultrarrápido garantiza que las palas giren siempre a la misma velocidad, obteniendo el torque ideal en todo momento. Además, la segunda patente incluye un generador de hidrógeno para producir y almacenar este gas si fuera necesario.

Un futuro sostenible impulsado por el viento

El Aerogenerador GELVE representa un avance significativo en el aprovechamiento de la energía eólica. Su capacidad para capturar y almacenar energía de forma eficiente lo convierte en una solución viable para un futuro más sostenible. La historia de este invento es un ejemplo inspirador de cómo la innovación y la perseverancia pueden transformar la forma en que generamos y consumimos energía.